Primer día del año. Lo empecé quemando
cuetes en la calle en compañía de la banda
latinoamericana: dos brasileños, argentinos y la
mexicana que soy yo,
ah y para salir de la costumbre, tuvimos de comensal también a un señor
policia en casa. Recuerdo que siempre se me da por
andarme fotografiando con
desconocidos.
Llámese repartidor de tortillas,
llámese payaso ambulante, cualquier persona que ande por la calle puede ser elegido para una foto conmigo. Incluso a un amigo muy
chingón que
tengo ahora, lo conocí porque estaba actuando en la calle, entregando volantes en
coyoacán para una obra de teatro, y me fotografié con él, y ahora nos saludamos de vez en cuando y etc. el caso es que ayer le tocó a un
policía. Nosotros, estábamos afuera "quemando las
cañitas", en eso, iba el
policía tristemente pasando el año nuevo, y candelaria, o sea yo. le detuve, sin ánimo alguno de molestarlo, y le dimos un abrazo todos, le pasé mi copa de champán y se la bebió
todita. Para no hacer la historia larga, terminamos con el policía pedo dentro de la casa donde se realizó tal festejo de fin de año. La pasamos bien,
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhh!!!!!! digo que estamos ya en el dos mil diez y algo se me estruja. Será porque cuanto más pasan los años, se requiere de un estoicismo distinto al anterior, no sé.
Ahora sigo con cruda, siento el estómago revuelto. me he tomado como 3 litros de agua. El día después de la tormenta es horrible.
Resacosa en la cama, con todos los amigos destruidos, en la
tele no hay más que
pendejadas de siempre. También extraño a L. pero eso ya se me hizo una necesidad.
la verdad, es que estoy
escribiendo por ocio, ya me aburrí y tengo ganas de vomitar.
Buen inicio de año el mio, vomitando todo lo que me ha hecho mal del año pasado.
YEAH!
y el dos mil DIEZ, sabrá bien.